SOBre mí
¿QUIÉN DA VIDA AL PROYECTO DIVER GOS?
Mi nombre es Vicente García,
cúal fue la sorpresaMi especialidad es la educación canina respetuosa, con este método, he ayudado a centenares de clientes a entender la compleja comunicación de su perro, gestionando sus experiencias de forma equilibrada, sin presiones ni castigos, junto a mis compañeros perrunos Yako y Hugo.
Desde pequeño siempre he conectado con todos los perros de la familia llegando a crear una relación verdadera con ellos, esto poco a poco creó algo en mí y aunque en ese momento no parecía tener influencia, los años han demostrado que fueron la semilla de un gran futuro.
Cuando tenía unos 16 años, una de mis tías y su perra Yeni, me llevaron a una situación donde quedaría grabada una raza en mi corazón, la raza del labrador. Me regalaban una labradora preparada para las personas ciegas pero mi padre no me dio la opción de tenerla. Aunque me causó mucho daño esa decisión, con los años la comprendí, no tenía ni edad, ni conocimientos para tener una perra así.
Fue en Diciembre de 2014, lo recordaré toda la vida, cuando encontré un labrador y lo fui a reservar, a la hora de recogerlo había dos para elegir, ¿Cúal fue la sorpresa? me llevé a dos. Fue una locura pero aquí empezó brotar la semilla y acababa de empezar mi verdadero camino por el mundo de la educación canina.
AQUÍ EMPIEZA TODA NUESTRA HISTORIA
El papel de Yako y Hugo es fundamental en esta historia, empecé por llevar a mis perros a una simple educación y acabé interesándome por el apasionante mundo del perro, después de muchas formaciones con profesionales por todo el territorio nacional, me llegó un despido inesperado en la empresa, esto me generó muchos miedos, aunque fue el impulso necesario para dedicarme a lo que realmente me hace feliz, así nació Diver Gos.
Después de 7 años, sigo en constante formación para poder darte el mejor servicio y así poder ayudarte a conocer, acompañar mejor a tu perro y vivir esa vida que os merecéis.
Mi especialidad es el lenguaje y la comunicación canina, con ello se puede crear una convivencia sana, donde todas las partes son entendidas y así crear una excelente relación donde poder disfrutar juntos del día a día.
Tu perro es tu familia y si me dejas acompañarte, llegarás a entenderlo y acompañarlo de una forma amable y con respeto. Sin órdenes ni castigos, que le privan de un pensamiento crítico y negarle quién puede llegar a ser, mermando su autoestima. ¿Empezamos?